Nicolás Gómez Dávila en los años 30 del Siglo XX

“El reaccionario es un animal humano a quien los progresistas consideran como una especie de bestia prehistórica, cuya sola existencia los incomoda y escandaliza. Ningún otro tipo de pensamiento consigue exasperarlos más eficaz y coléricamente. No conciben la posibilidad de que alguien, capaz de profesar un conjunto de ideas que niegan la totalidad del sistema en sus dos fases, la comunista y la capitalista, pueda existir como tal, como criatura humana. Les parece que esa existencia constituye no sólo un anacronismo intelectual sino sencillamente una infracción, una equivocación, un error imperdonable de la biología.” HERNANDO TÉLLEZ 

Esta descripción es perfecta para este interesante personaje, Nicolás Gómez Dávila, del que he tenido noticia gracias al blog del siempre “politically incorrect” Barbadillo véase:
Verdaderamente tiene mala prensa el término “reaccionario” pero esta visión de la existencia toma cada vez más fuerza, cada nuevo acontecimiento en el mundo no hace si no reafirmar el conjunto de ideas que la sostienen. Aquí os paso unos aforismos e ideas del susodicho Nicolás Gómez, no tienen desperdicio:

-Dios es el estorbo del hombre moderno.

-El suicidio más acostumbrado en nuestro tiempo es pegarse un balazo en el alma.

-Llámase mentalidad moderna al proceso de exculpación de los pecados capitales.

-El mundo moderno no será castigado. Es el castigo.

-El mundo moderno ya no censura sino al que se rebela contra el envilecimiento.

-La mentalidad moderna no aprueba sino un Cristianismo que se reniegue a sí mismo.

-La brevedad de la vida no angustia cuando en lugar de fijarnos metas nos fijamos rumbos.

-Aprender a morir es aprender a dejar morir los motivos de esperar sin dejar morir la esperanza.

-Cada día resulta más fácil saber lo que debemos despreciar: lo que el moderno aprecia y el periodista elogia.

-Errar es humano, mentir, democrático.

-Ni la religión se originó en la urgencia de asegurar la solidaridad social, ni las catedrales fueron construidas para fomentar el turismo.

-Todo es trivial si el universo no está comprometido en una aventura metafísica.

-Negarse a admirar es la marca de la bestia.

-La democracia es el régimen político donde el ciudadano confía los intereses públicos a quienes no confiaría jamás sus intereses privados.

-Ninguna clase social ha explotado más descaradamente a las otras que la que hoy se llama a sí misma Estado.

-Una sociedad irreligiosa no aguanta la verdad sobre la condición humana. Prefiere una mentira, por imbécil que sea.

-La Iglesia educaba; la pedagogía del mundo moderno tan sólo instruye.

-El clero moderno cree poder acercar mejor el hombre a Cristo, insistiendo sobre la humanidad de Jesús. Olvidando así que no confiamos en Cristo porque es hombre, sino porque es Dios.

-Los hombres se dividen en dos bandos: los que creen en el pecado original y los bobos.

-El reaccionario de hoy tiene una satisfacción que ignoró el de ayer: ver los programas modernos terminar no sólo en catástrofe sino también en ridículo.

 –El mundo moderno no tiene más solución que el Juicio Final. ¡Que cierren esto!

 

Para saber más sobre Nicolás Gómez Dávila http://www.lablaa.org/blaavirtual/publicacionesbanrep/boletin/boleti1/bol40/bol40uno.htm

 

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