Relajáos que está tó controlao...

El amigo Abadía como siempre dando en la diana con sus diagnósticos. El clamor de indignación hacia el sistema imperante actual (gobierno, macroeconomía, inmoralidad, ladronicio…) empieza a ser atronador, pero todos seguimos como paralizados, hechizados viendo como se desmorona todo sin mover un dedo*, fascinados por el espectáculo apocalíptico que se nos viene encima, ya es hora de que reaccionemos, echándo a correr hacia las trincheras o simplemente echándo a correr hacia donde sea, para que cuando se termine de hundir el edificio no nos aplaste debajo.

Os sigo recomendando esta sana costumbre de leer las ocurrencias que Don Leopoldo nos expone tan llanamente.

* (Bueno, algunos hacemos un blog)

VIAJES, PATRIOTISMO Y MANIFESTACIONES. Desde San Quirico.

Como dicen en mi tierra, “si se les cae la casa, no les pilla debajo”. ¿Os habéis dado cuenta de que nunca están en el despacho? ¿Habéis visto que siempre que tienen que decir algo, se van de viaje? Este fin de semana, que es cuando podía quedarse en casa ordenando papeles, nuestro Presidente se ha ido a Málaga, que, después de Chipre, Etiopía y Estados Unidos, le debe parecer que está a la vuelta de la esquina. Ha hablado de crisis y patriotismo, términos que para D. José Luis son como hermanos, porque siempre van juntos. Hace poco, el que hablaba de la crisis era antipatriota. Ahora, es antipatriota el que no colabora con él, porque sí que hay crisis. Y la crisis debe ser gorda, porque le dice a D. Mariano Rajoy, que no es muy amigo suyo, que le eche una mano, que se lo pide y que quiere“asumir juntos esa tarea”. Unos días antes, D. José Luis se fue a Londres, a meterse con los mercados internacionales, justo después de que el pobre José Manuel Campa les explicase a esos mismos mercados lo guapos que somos y lo sanos que estamos. Y, como el señor Rodríguez entiende de todo, ha dicho -en algún sitio, no en su despacho de Madrid- que es “sencillamente inmoral” dudar de la solidez de España y la solvencia de sus cuentas públicas. Ahora sí que me ha puesto en un dilema. Porque fíjese, D. José Luis, YO DUDO. Dudo de que sepa usted el agujero en que nos está metiendo. Dudo de que sea usted capaz de sacarnos de él. Dudo de que el saneamiento de nuestras finanzas que demanda la Comisión Europea, que no sé por qué lo demanda con lo saneadas que están, se haga “bien, a tiempo y garantizando que el gasto social no se va a recortar”. Leí ayer que el PP iba a marcar severamente a la señora Salgado y a los señores Blanco y Sebastián.

Y me quedé perplejo, porque, en teoría, estos señores forman la comisión negociadora nombrada por el Gobierno y -sigo con la teoría- no se trata de marcarles, sino de negociar con ellos. Quizá es que, con sus viajes y sus distracciones, el señor Rodríguez ya no manda y los que mandan son estos tres y al señor Rodríguez lo utilizan para mítines como el de Málaga por aquello de que sabe ganar elecciones. ¡Qué lío, Señor! Y, para colmo, va D. Celestino Corbacho y dice que la crisis ha llegado al barrio y a las escaleras y que por eso, es la hora de las ONGs. Y luego, llegan las manifestaciones. Según leí, estaban convocadas por los sindicatos para protestar contra el Gobierno. Pero veo una foto en la que están los señores Corbacho, Alonso, Méndez y Fernández Toxo y las señoras Calvo y Aído. Me dicen que la foto, que La Vanguardia titula “En familia”, no tiene nada que ver con la manifestación, y que es una foto de una reunión para los Pactos de Toledo. Pero mi vecino de San Quirico, que, a veces, es un poco malpensado, me dice que parece como si estuvieran preparando la manifestación y diciendo eso de “tú pones cara de enfadado y yo de preocupado”, “tú dices que la manifestación ha sido un éxito y yo digo que según como se mire”. Y, como consecuencia, cuando en un programa de televisión me preguntan qué opino de estas manifestaciones, contesto que me parece que es hacer el paripé.

P. S. 1. Cuando en un párrafo he utilizado repetidas veces la palabra “dudo”, ha sido por educación. Quería decir “estoy seguro de que no”.

2. No sé qué pintaba la señora Aído en la reunión preparatoria de la manifestación. Quizá quería comprobar que la mitad de los que van son hombres y la otra mitad, mujeres. ¡Lo que hay que hacer para poder llevar el cocido a casa!

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