Hace un par de semanas la lectura del domingo era la parábola del pobre Lázaro y del rico Epulón, dice así:

“había un hombre rico que vestía de púrpura y lino finísimo, y cada día celebraba espléndidos banquetes. Un pobre, en cambio, llamado Lázaro, yacía sentado a su puerta, cubierto de llagas, deseando saciarse de lo que caía de la mesa del rico. Y hasta los perros acercándose le lamían sus llagas. Sucedió, pues, que murió el pobre y fue llevado por los ángeles al seno de Abrahán; murió también el rico y fue sepultado. Estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantando sus ojos vio a lo lejos a Abrahán y a Lázaro en su seno; y gritando, dijo: Padre Abrahán, ten piedad de mí y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua, porque estoy atormentado en estas llamas. Contestó Abrahán: Hijo, acuérdate de que tú recibiste bienes durante tu vida y Lázaro, en cambio, males; ahora, pues, aquí él es consolado y tú atormentado. Además de todo esto, entre vosotros y nosotros hay interpuesto un gran abismo, de modo que los que quieren atravesar de aquí a vosotros, no pueden; ni pueden pasar de ahí a nosotros. Y dijo: Te ruego entonces, padre, que le envíes a casa de mi padre, pues tengo cinco hermanos, para que les advierta y no vengan también a este lugar de tormentos. Pero replicó Abrahán: Tienen a Moisés y a los Profetas. ¡Que los oigan! El dijo: No, padre Abrahán; pero si alguno de entre los muertos va a ellos, se convertirán. Y les dijo: Si no escuchan a Moisés y a los Profetas, tampoco se convencerán aunque uno de los muertos resucite”(Lc).

Si se les aparece un muerto, si les habla un muerto, se convertirán nos decía Epulón. ¿Os imagináis que viniese alguien desde el otro lado, del más allá y nos contase que es lo que nos espera? Sería impagable, ¿verdad? Bueno pues, para los que tenemos fe, hay un testimonio de las Santas Almas del Purgatorio a Monseñor Octavio Michelini, unas revelaciones a María Valltorta y también unos mensajes de la Virgen desde Medjugorje que a mí, particularmente, me han hecho reflexionar mucho sobre qué estoy haciendo con mi vida, en qué estoy invirtiendo mi capital vital, qué hago con el tiempo que Dios me ha dado… Gracias a Dios todavía estamos a tiempo de enmendar el rumbo. Aquí os paso estos testimonios, como me parece demasiado largo lo voy a repartir en varias entradas. Leedlo, os hará bien.

Mensaje de la Reina de la Paz desde Medjugorje

Miércoles 21 de julio de 1982

Referente al Purgatorio:

“Hay muchas almas en el purgatorio. También hay muchas personas que se han consagrado a  Dios: algunos sacerdotes, otros religiosos. Rezad por sus intenciones, al menos el Padrenuestro, Avemaría y Gloria siete veces cada uno, y el Credo. Os lo recomiendo. Hay un gran número de almas que están en el Purgatorio hace mucho tiempo porque nadie reza por ellas”. 

También a Mirjana le dijo una vez: 

“En el Purgatorio hay diferentes niveles; el más bajo está cerca del infierno y el más alto, gradualmente, se acerca al Cielo. Es en el día de Navidad y no en el de Todos los Santos, cuando un gran número de almas abandona el Purgatorio. En el Purgatorio, hay almas que rezan ardientemente a Dios y por las que ningún pariente o amigo reza en la Tierra. Dios hace que ellas se beneficien de las oraciones de otras personas. Dios permite que ellas mismas se manifiesten en diferentes formas, cerca de sus parientes en la Tierra, para recordar a los hombres de la existencia del Purgatorio y para solicitar sus oraciones para acercarse a Dios que es justo y bueno. La mayoría de la gente va al Purgatorio. Muchos van al Infierno. Un pequeño grupo va directamente al cielo”.

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