Hola amigos, hoy he leído la noticia de la próxima beatificación de una monja que no conocía, Sor María de Mandat-Grancey. Lo que me ha llamado la atención del artículo es la referencia que hace al descubrimiento de la Casa de la Virgen María en Éfeso. Los que seguís el blog sabréis como yo que el descubrimiento de esta casa está atribuído a la beata Ana Catalina Emmerich, por lo que esta referencia me ha despertado la curiosidad y he investigado. Al final he descubierto que sí, al parecer Sor María fue la impulsora de la búsqueda de esta Casa pero siguiendo los datos que Ana Catalina había dejado en los escritos de sus visiones.

Seguidamente os transcribo dos textos que hablan sobre el tema. Recibid como siempre el más afectuoso de los saludos.

(leído en www.religionenlibertad.com )

LA RELIGIOSA QUE LOCALIZÓ LA CASA DE LA VIRGEN MARÍA EN ÉFESO, CAMINO DE LOS ALTARES.

El proceso de canonización es un largo camino que dura décadas y que no tiene asegurado el éxito final. El primer paso es la apertura de la causa de beatificación para documentar que el candidato vivió como un santo. Algo que no sucede todos los días en lugares como Kansas City, en Missouri.

Su catedral acogió la solemne apertura de la causa de beatificación de la monja francesa que en el siglo XIX descubrió la Casa de la Virgen María en Éfeso. Se trata de Sor María de Mandat-Grancey.

Aunque ella nunca estuvo en Kansas, el obispo de Kansas Robert Finn sí que visitó la casa de María en Éfeso y conoció al arzobispo del lugar. Éste le pidió que abriera la causa en Estados Unidos ya que en Turquía no tienen ni recursos ni personal para seguirla.

Sor Marie nació en 1837 en una familia noble. Sin embargo, renunció a todas sus posesiones para entrar en la orden de las Hijas de la Caridad.

Cuando trabajaba como superiora de un hospital naval en Turquía, decidió hacer todo lo posible para identificar la Casa de María en Éfeso. Se trata de la casa en la que según la tradición, el apóstol San Juan acogió a la Madre de Jesús hasta  el día de la Asunción.

Actualmente es un santuario para cristianos y musulmanes, que llevan allí “sus peticiones a la Madre de Dios, Theotokos, y Señora del Corán”. Es un lugar de peregrinación visitado cada año por millones de personas, la mayoría de ellos musulmanes.

También los papas Benedicto XVI, Juan Pablo II y Pablo VI han celebrado allí la Misa.

Por ahora, Kansas busca datos concretos que demuestren que la religiosa fue santa. Dentro de unos años los presentarán al Vaticano. Al final, el Papa decidirá si hay pruebas suficientes o no para convocar la beatificación.

 
 Casa de la Virgen María en Éfeso

(leído en www.webcatolicodejavier.org)

Después de la Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo, María vivió tres años en Jerusalén, tres en Betania, y, al final, nueve años en las cercanías de Éfeso (Turquía). Su casa estaba situada a tres leguas y media de Éfeso. La Virgen partió de este mundo a los 63 años de edad. En ese lugar, en la actualidad, se encuentra la capilla de la Panaya Kapuli o Kaulu, que en turco significa Capilla de la Toda Pura María.

El 29 de julio de 1891, dos sacerdotes de la Congregación de la Misión (lazaristas) franceses, lo padres Henry Jung y Eugène Poulin, cediendo a las insistentes peticiones de Sor Marie de Mandat-Grancey, la superiora de las Hijas de la Caridad, que trabajaban en el hospital francés de Esmirna (Izmir), salieron en busca de la casa de María, teniendo como guía las visiones de la mística alemana la Beata Anna Katharina Emmerick (1774-1824). Esta religiosa fue beatificada por Juan Pablo II el 23 de octubre de 2004. Desde su lecho de enferma, en un pueblo de Westfalia, en el que transcurrió los últimos doce años de su vida, había recibido las visiones de la vida de Jesús y de la Virgen, recogidas y publicadas después de su muerte por el escritor alemán Clemens Brentano.

Tras muchos esfuerzos y calor, junto a una fuente, los dos sacerdotes misioneros encontraron las ruinas de una casa, que daba la impresión de haber sido utilizada como capilla, y que correspondía perfectamente a la descripción de Emmerick.

El primer peregrinaje a la Casa de la Virgen María tuvo lugar en 1896, cinco años después del descubrimiento de la casa. Dos guías trajeron a peregrinos de Esmirna a Éfeso. La mayoría de ellos hicieron la subida a pie, a caballo o a lomo de burro. Los primeros peregrinos del extranjero vinieron en 1906 conducidos por el profesor Miner y Franco Kayser. Había 47 personas de las cuales 10 eran Protestantes. En 1950, el dogma de la Asunción de Maria fue definido en Roma por el Papa Pío XII. Desde ese momento, el número turistas y peregrinos ha ido aumentado cada año.

Pablo VI visitó Estambul y se dirigió a Éfeso para visitar la casa de La Virgen Santísima el 26 de julio de 1967. Él entró al Santo Lugar escoltado por una multitud que aguardaba afuera, y luego rezó un buen rato frente al altar y luego encendió una lámpara que él mismo trajo en sus manos. Finalmente, obsequió a las hermanas de la Caridad, quienes se encargan de mantener y escoltar ese lugar, con un cáliz de oro para el oratorio.

El Papa Juan Pablo II también fué a visitar la casa de María el 30 de noviembre de 1979, después de su visita oficial a Ankara.

El Papa Benedicto XVI visitó la Casa de la Virgen el 29 de noviembre de 2006.


Nota: Los datos de este artículo referentes a la Virgen proceden de las revelaciones de Nuestro Señor a la Beata Anna Katharina Emmerick, religiosa agustina.

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