ALDO TRENTO

Qué satisfacción cuando encuentras a alguien que expresa con sus palabras y, sobre todo, con su vida lo que tú no sabes decir. El descubrimiento de este personaje ha supuesto para mí como abrir una ventana de aire fresco en el panorama que me rodea. Tiene que venir un italiano a decirnos a los españoles, tontos autoflagelantes, que la conquista ha sido una de las mayores gestas de la humanidad, que las zonas de sombra quedan totalmente minimizadas por la grandeza y el espíritu de aquella España heroica.

Además tiene el valor de decir las cosas por su nombre… el caso Eluana, la falsificación sistemática de la historia por los diseñadores pseudomasónicos de los planes de estudio, etc…

Es necesario que leáis esta pequeña entrevista, yo por mi parte a partir de ahora voy a seguir la pista de este hombre.

 

 

Aldo Trento / Misionero en Paraguay

«La belleza, no la fuerza, conquistó a los indios»

Pide que España esté orgullosa de su gesta en América

2 Septiembre 09 – Rimini – Pablo J. Ginés

Ha recibido numerosos galardones en Paraguay por su labor humanitaria. También en su Italia natal, pero Estos los devolvió hace un año en protesta por la decisión del Gobierno de retirar la alimentación a la joven Eluana. «La chica fue víctima del ataque de una cultura materialista», explica. «En nuestra casa de enfermos de San Ricardo Pampuri tengo un niño sin cerebro, pero vive, y veo en él el rostro del Misterio. Si no hay Dios, lo único razonable es la anarquía, el poder del fuerte. Pero si hay un Dios Padre, cada uno de sus hijos es divino, porque Él los ama. Por eso los indios guaraníes llamaban al dios creador “Tu-Pá”, es decir, “autor de lo maravilloso”».
Aldo Trento presentó la pasada semana en el multitudinario Meeting de Rímini (Italia),  que organizó el movimiento Comunión y Liberación, una muestra sobre las antiguas misiones de los jesuitas entre los guaraníes. «Los  españoles tienen que estar orgullosos de su papel en la historia de América», asegura con vehemencia. «Si leemos el testamento de la Reina Isabel la Católica y otros documentos, se ve con claridad que la empresa de España en América pretendía sobre todo evangelizar. Carlos V, después de convocar el debate de Sepúlveda y Las Casas en Valladolid, declaró que no le importaba la quiebra económica “por no perder una sola alma para Cristo”. Como en todo lo humano, la cruz y la espada, la gracia y el pecado, iban de la mano. Lo que yo digo es que los jesuitas eran unos enamorados de Cristo, del hombre y de los guaraníes. Es incorrecto e ideológico hablar de las reducciones jesuitas de los siglos XVII y XVIII como “utopía”, “comunismo paraguayo” o “república platónica”, porque en sus textos vemos que toda su inspiración era el Evangelio, no los pensadores utópicos».

Aldo Trento.

Aldo Trento.


Experiencia de libertad

«Durante dos años los jesuitas sólo predicaban a los indios la belleza de Cristo y de la salvación, nada de moralismo. Solo después les educaban en el matrimonio monógamo y la moral cristiana. Apenas había dos o tres sacerdotes en comunidades de 2.000 o 3.000 indios: no se sostenía por la fuerza de ninguna manera, era una experiencia de libertad. La belleza, no la fuerza, conquistó a los guaraníes».
Recuerda además un hecho insólito que los manuales escolares casi nunca recogen ni en España ni en América. «Durante décadas, los esclavistas portugueses atacaron las misiones. El padre Montoya organizó un éxodo de 12.000 indios hasta la zona que hoy es Argentina. Como los ataques seguían, pidieron permiso al rey para armar a los guaraníes, y el Papa emitió una bula condenando los ataques a las misiones. La milicia guaraní entrenada por jesuitas ex militares venció a un ejército de más de 3.000 esclavistas en la batalla de Mbororé en 1641 y las misiones florecieron un siglo más. Es quizá el hecho militar más importante de la América hispana, pero en Sudamérica apenas se enseña porque a los masones no les interesa».
Aldo Trento hace mucho que abandonó el marxismo de su juventud. Hoy, entre pobres y enfermos, denuncia «un falso cristianismo indigenista, donde parece que Jesús sólo se interese por los indios».
Perfil:  de la depresión a la fecundidad
Llegó a Paraguay hace 20 años, sumido en una depresión inacabable. Pero de esa vivencia salieron sus obras: un centro para enfermos crónicos y terminales, un asilo, una escuela, una granja para enfermos de sida, un servicio de donantes de sangre y un banco de alimentos. Ha escrito dos libros sobre las misiones de los jesuitas con los indios guaraníes en los siglos XVII y XVIII.  Es párroco en Asunción y miembro de la fraternidad San Carlos Borromeo, sacerdotes misioneros de Comunión y Liberación.

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